Publicado el Deja un comentario

Chile crece hacia arriba, ¿Estamos preparados para la seguridad de altura en la construcción vertical?

Chile es considerado el país más sísmico del mundo y sin embargo, por diversos factores como el crecimiento económico y el alza del precio del suelo, nuestras principales ciudades han experimentado en los últimos 30 años un alza sostenida de la construcción de viviendas y oficinas en altura.
Desde los edificios de mediana altura como los que podemos ver en los cascos históricos de nuestras ciudades a las gigantescas torres que coronan muchos barrios, sólo han pasado algunas décadas. A modo de ejemplo, en Santiago contamos con la Torre Costanera Center que con sus 300 mts. de altura es la más alta de Latinoamérica, enclavada en el límite de Providencia y Las Condes en el corazón del denominado barrio “Sanhattan”llamado así por la cantidad de construcciones en altura y que pasa a convertirse en uno de los importantes centros de negocios con los que cuenta la capital.
Solo en la región metropolitana hay 10 comunas con edificios que superan los 20 pisos: Santiago, Las Condes, Providencia, Ñuñoa, Independencia, Macul, La Florida, Quinta Normal, San Miguel y Estación Central. Según el último Censo, de los 5 millones de viviendas ocupadas en el país, un 15% son departamentos. Tendencia que claramente irá en aumento gracias al aumento del valor del suelo y la comodidad que para muchas familias representa vivir en condominios en altura, tanto por cercanía y seguridad.Otro ejemplo son comunas tradicionales de la capital como Nuñoa y Santiago Centro donde cada vez es más visible el cambio en su fisonomía al reemplazar sus tradicionales casonas y cités de viviendas de un piso por edificaciones que en algunos casos superan los 25 pisos y los 60 metros de altura.
También ciudades de regiones como Valparaíso, Viña del Mar, Iquique, Antofagasta, La Serena y Temuco han visto una explosión de construcción en altura tanto comercial como habitacional.
Este escenario nos hace preguntarnos si estamos preparados en seguridad en altura, tanto a nivel de quienes trabajan como de quienes habitan en altura.
Según la realidad de los accidentes laborales en cifras que publicamos anteriormente del total de accidentes fatales en 2014, el 8% fueron producto de caídas de todo nivel. En este nuevo escenario se hace cada vez más imprescindible que la las medidas de seguridad específicas para la construcción en altura sean desarrolladas, cuidadas y fiscalizadas, porque a mayor tasa de crecimiento de los edificios, mayor es el riesgo de accidentes en su construcción y mayores deberán ser las normativas, medidas y resguardos que se tomen para velar por la salud y bienestar de los trabajadores.
Independiente de las cifras, siempre debemos enfocarnos en mejorar todos nuestros estándares si de seguridad se trata, además de capacitar e instruir a la población sobre los riesgos de vivir en altura y que medidas siempre debemos tener presente al momento no solo de construir, si no también de mantener los edificios, limpiar fachadas, vidrios, jardines en altura de los lugares donde vivimos y trabajamos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *