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¿Cómo estuvo el 2015 en el rubro de Seguridad en Altura? La visión de los expertos

Arturo, cuéntanos ¿cómo estuvo este año en materia de accidentabilidad y seguridad en altura?
En la Asociación llevamos desde el 2012 un trabajo distinto en materia de seguridad y la forma en que llegamos a las empresas. Esto se ha reflejado en una disminución de los accidentes de trabajo de manera importante. El año 2010 las empresas que pertenecen a La Asociación tenían una accidentabilidad del orden de un 5%, es decir 5 de cada 100 trabajadores se accidentaban. En el año 2012 logramos un primer descenso, llegando a 4% de accidentabilidad y de ahí hemos estado en una baja permanente de accidentabilidad. Estimamos que este año estaremos en torno al 3,3 %.
Hay que pensar que la ACHS representa prácticamente el 50% de los trabajadores que están en mutualidades, es decir del orden de los 2.400.000 trabajadores, por lo tanto, lo que nosotros hagamos impacta. De hecho si nosotros no bajamos la accidentabilidad, el país no baja la accidentabilidad.

¿Y esto qué significa en cifras?
Que hemos logrado bajar anualmente unos 4.700 a 5.000 accidentes, lo que es un dato muy importante porque finalmente es gente que no se lesionó y llegó sana a su casa.

¿Cuáles son los principales rubros donde ustedes tienen registro que se provocan accidentes laborales, especialmente de altura?
A ver, los accidentes hay que separarlo en 2 mundos; los accidentes de lesiones, donde me puedo recuperar en un plazo breve, por ejemplo, voy caminando y tengo un esguince. Entre 3 a 15 días vuelvo al trabajo y en algunos casos puedo volver de forma inmediata dependiendo de las tareas que haga. Sin embargo hay todo un mundo asociado a los accidentes graves y con resultado de muerte, donde si bien hemos tenido una disminución de los accidentes año a año, las caídas de altura son un factor que se observa regularmente en los accidentes con resultados fatales.
Si bien lo que más marca la accidentabilidad laboral son los accidentes de tránsito, es decir las personas que por su trabajo tienen que conducir o estar en la vía pública y son chocados o atropellados con consecuencia de muerte, los accidentes fatales de altura representan un orden del 10 a 15% y anualmente la cifra no se ha logrado reducir. Ahí tenemos un tremendo desafío, ahí hay que seguir trabajando. Si bien hemos logrado el reducir el número, tenemos un orden de 75 a 75 casos fatales al año, lo que es una tasa bastante menor de la que teníamos hace unos años atrás pero que sigue siendo un gran desafío, más aun cuando la gente fallece siempre por las mismas cosas, tal como es las caídas de distinta altura.

¿Por qué la gente sufre este tipo de accidentes?
Las causas son bastante regulares. Una de ellas es porque la gente realiza tareas de altura sin el entrenamiento y las medidas de protección necesarias. Muchos de ellos son personas que, por ejemplo, el empleador les encarga la tarea de reparar una techumbre y acceden para obtener un beneficio económico adicional. Suben sin mayor entrenamiento a realizar la tarea de cambio de planchas y terminamos con un accidente fatal.
Lo otro está asociado con que los trabajadores vulneran las medidas de seguridad que son propias de estas actividades; no usan su arnés, no se afianzan correctamente o no disponen en algunos casos de los medios para poder realizar el trabajo de forma segura.
En ese contexto en la ACHS hemos asumido varias estrategias para resolver este tema. Una de ellas es la capacitación. Partimos de la base que una persona que entra en un buen curso y éste logra mantener su atención, sí o sí esa persona va a salir distinta después de la actividad de capacitación.
Superficies inclinadas Nosotros tenemos un módulo de capacitación con actividades presenciales y no presenciales en donde hemos tenido capacitaciones para 600.000 trabajadores anuales y de ese grupo, unos 8.000 a 10.000 por año se ha capacitado en técnicas de trabajo seguro en altura. Para esto nosotros montamos un centro de entrenamiento en Enea, un domo en el cual hacemos un entrenamiento teórico –práctico a los trabajadores, en un curso de 8 horas donde una parte de la actividad es formativa en sala donde se ven los conceptos teóricos de lo que significa el trabajo en altura y después viene una etapa donde deben poner en práctica lo aprendido en 4 áreas:
Superficies de andamio de 4 cuerpos
Antenas de comunicaciones
Postes para reposición y servicio eléctrico en vía pública.
Esto nos ha dado excelentes resultados, tanto así que el próximo año vamos a tener un centro en Concepción y otro en Antofagasta gracias a una alianza con la Universidad de Antofagasta, para que junto con formar a trabajadores de la minería, también entrenemos a estudiantes de Ingeniería. Así cuando ellos salgan y sean supervisores, jefes o gerentes de área, tengan claro cuáles son los riesgos y las medidas preventivas que se deben implementar para estas tareas.

¿Cuáles son los hitos más importantes de este 2015?
Para nosotros han sido 3 grandes hitos en el área. Primero, la firma de este convenio con la universidad de Antofagasta para instalar el domo de entrenamiento en la ciudad.
Segundo, la mala noticia es que este año estamos registrando un número de accidentes fatales por caídas de altura similar a las del año pasado, incluso hasta levemente superior.
Un tercer elemento ha sido la alianza con algunas empresas en las que hemos adaptado el modelo de capacitación a su realidad, conectándonos mucho a los riesgos y problemas reales que ellos tienen. Como ejemplo tenemos el caso de CAM Chile, en el que realizamos una postación para entrenar a sus trabajadores.

¿Qué consejos le podría dar a los trabajadores de altura?
Nosotros les damos 5 grandes consejos; uno por cada dedo de la mano:
1. Autocuidado: Ser conscientes de que se está haciendo una tarea en la que un error te puede costar la vida. Siempre los trabajadores tenemos la sensación de que tenemos experiencia y por ello más tolerancia a enfrentar los riesgos y eso nos hace estar más expuestos.
2. Uso del arnés: Que se use correctamente, que esté en buenas condiciones, bien conectado a una línea de vida. El trabajador tiene que hacer un esfuerzo porque el arnés es un elemento muy invasivo y el trabajador busca formas de usarlo de manera más cómoda lo que hace que éste no cumpla su rol al momento de una caída.
3. Amarrarse: No sacamos nada con usar el arnés y saber cómo utilizarlo si no me conecto y me amarro a un sistema de seguridad, línea o al punto de sujeción definido para estos efectos.
4. Andamiaje: Hay que preocuparse que los andamios estén en buen estado. En Chile tenemos una historia bastante compleja por desplome de andamio estructural, básicamente porque no se instalan con todas sus partes y piezas.
5. Formación: Las tareas de altura requieren entrenamiento, por lo tanto los trabajadores tienen que buscar y exigir su capacitación. Las empresas pueden solicitarlo y los trabajadores pueden pedirlo a su comité paritario.
Hoy día hay una norma que establece todo lo relacionado con la certificación; es muy importante asegurarse que los productos cumplan con la norma de certificación en Chile, que vayan al ISP que le reconozcan la normativa que certifica los productos a nivel internacional, asegurarse que las certificaciones sean reconocidas en el país. Eso les da mayor confianza a los usuarios.

¿Cómo una empresa como Segma puede aportar a mejorar esto?
Creo que pueden realizar un tremendo aporte a las empresas en términos de la información del correcto uso de sus equipos. Mucha gente vende equipos de seguridad y no genera una sinergia con el cliente sobre el buen y correcto uso de los equipos.
Un último punto es que nos ayuden a difundir las medidas de seguridad. Hubo un cambio importante en la normativa en Chile; se promulgo una modificación al Decreto Supremo 594 que establece las condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo, y ese reglamento dice, por ejemplo, que la capacitación de elementos de protección personal debe ser “teórica y práctica”. Es decirle a las empresa que sus trabajadores no sólo conozcan como usarlo si no que además sepan cómo usarlos; es decir capacitarse.

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