Publicado el 1 comentario

¿Exceso de confianza o el peligro de la rutina?

¿Exceso de confianza o el peligro de la rutina?

Muchas veces nos hemos enfrentado a eventos que sin explicación alguna ocurren pese a que los operarios, trabajadores o colaboradores de determinada empresa lo llevan realizando por largo tiempo y varias veces cada día. Entonces ¿por qué ocurren los accidentes?, ¿dónde se encuentra la causa básica?. Frente a esta explicación, es común escuchar la frase “Pasó por exceso de confianza”.

Esta afirmación no es del todo cierta, ya que cada empresa o actividad que posee y se preocupa de desarrollar y gestionar actividades de prevención de riesgo, finalmente lo que busca es ir generando y aumentando la confianza de los trabajadores, la empresa y todas las personas que de alguna forma se relacionan con la actividad que se realiza. Así la confianza crece a partir del conocimiento y tranquilidad que provoca el saber que se está protegido y consciente de los riesgos.

Prueba de ello es que cuando en una empresa se implementan protocolos de seguridad y a través de la experta mirada de los prevencionistas, se logran determinar cuales son las zonas, actividades o comportamientos que pueden poner en peligro a los trabajadores; estas empresas suelen tener menos tasa de accidentabilidad, mayor confianza en los operarios y mejores índices de productividad.

Entonces, por qué adjudicamos al “exceso de confianza” las causas de los accidentes? Básicamente lo hacemos porque suele confundirse ésta con un problema de percepción e identificación de los riesgos del entorno, ya que si bien el trabajo puede ser rutinario o reiterativo, realizando los protocolos de seguridad una y otra vez, el ambiente en el que se realiza el trabajo es dinámico y cambiante. Por ello basta que alguna variable cambie para que se genere un escenario nuevo que pueda ser más riesgoso que el normal.

De esta forma es muy importante que cada trabajador día a día pueda prestar atención especial en percibir e identificar los peligros a su alrededor y los cambios del entorno en el que labora, para poder adaptarse a ellos y evitar un posible riesgo.

También es muy necesario entender que cada trabajador es un ser diferente, que ve , percibe y entiende el mundo de forma particular y que desde su propia visión pueden afectarlo su personalidad, valores, creencias; su vulnerabilidad personal a la influencia o presiones de otras personas (compañeros, jefes), su control, destreza, temeridad, estrés, atención, estado de ánimo, presión al cumplimiento de metas, etc.

Debido a esta última razón, hay que entender que los protocolos de seguridad deben ser lo más claros y simples posible ya que de esta forma podemos unificar los criterios y evitar malas interpretaciones o visiones distintas que a la larga pueden generar que un trabajador por saltarse un protocolo pueda caer en un accidente “por exceso de confianza”

1 comentario en “¿Exceso de confianza o el peligro de la rutina?

  1. […] Debido a esta última razón, hay que entender que los protocolos de seguridad deben ser lo más claros y simples posible ya que dé esta forma podemos unificar los criterios y evitar malas interpretaciones o visiones distintas que a la larga pueden generar que un trabajador por saltarse un protocolo pueda caer en un accidente “por exceso de confianza” […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.